Esteban y yo, partimos desde el aeropuerto Jorge Chávez a las 7:35pm, a través de la aerolínea Sky. Nuestro pasaje comprado dos meses antes nos costó 190 soles cada uno ida y vuelta. El vuelo duró una hora y media aproximadamente y al llegar a Piura, nos instalamos en la casa de un amigo. Salimos a cenar a un restaurante cerca de la plaza y a pasear un rato por ahí. Luego de ello, retornamos a casa para descansar lo más que podamos, ya que a la mañana siguiente nos esperaba el paseo en bote y nado con las tortugas en el muelle de El Ñuro =)
DÍA 2:
PARTE 1: NADO CON LAS TORTUGAS EN EL ÑURO
Salimos muy temprano del centro de Piura y tomamos un taxi para llegar a la avenida los Cocos, donde esperan minivans y más taxis para ir a la playa. Si optas por una minivan, debes esperar a que ésta se llene. A una cuadra está la terminal de transporte EPPO, más económico, pero sale cada media hora. Nosotros, por el apuro y comodidad, decidimos ir en un taxi en el que cabían 4 personas y pagamos 45 soles cada uno rumbo hacia la playa El Ñuro. Partimos a las 7:30am. A mitad de camino, le pedimos al taxista hacer una parada de unos 10 minutos en la central eólica de Talara, para observar y tomarnos fotos con los molinos de viento.
El viaje en taxi hacia la playa El Ñuro, demoró 2 horas y 15 minutos para ser exactos. Apenas bajamos había un señor que muy amablemente nos indicó la ruta de entrada, que estaba a unos pasos de donde nos dejó el taxi. El acceso estaba bueno porque todo era plano. Amigos, era el momento de entrar a la playa por el muelle, pero antes debía ir a los servicios higiénicos para hacer mi cateterismo y ponerme la ropa de baño. Era evidente que no había uno para personas con discapacidad, y aunque siempre trato de acomodarme al que sea, mi silla no entraba en ninguna de las cabinas de ese baño público, así que le pedimos a la señora que los alquila que nos deje cerrar la puerta del baño general para poder ocuparlo solo por un rato, así ya tenía privacidad. Le expliqué lo que debía hacer y ella muy amablemente accedió. No había mucha gente ya que no estamos en temporada de vacaciones y tampoco era fin de semana, por ello casi nadie esperaba por ocupar el baño. Luego de esto, nos dirigimos al muelle y ahí había personas que esperan que contrates sus servicios para el paseo en bote y el nado con las tortugas. Ellos ofrecían ayuda para personas en silla de ruedas como parte del servicio. El precio fue de 15 soles por persona. Viajeros en silla, el lugar cuenta con una gran rampa que nos permite bajar con nuestra silla hasta una especie de piso flotante en el mar. Tres personas que son parte del equipo me ayudaron a bajar por esa rampa. Aquí les dejo un vídeo de cómo fue la bajada.
Luego me ayudaron a entrar al bote con mi propia silla de ruedas, estábamos al mismo nivel, así que no fue difícil. Dentro del bote podía quedarme ahí sentada en mi silla, pero yo decidí trasladarme a los asientos del bote. El paseo duró 1 hora: 20 minutos en el bote y el nado con las tortugas, 40 minutos. Como parte del servicio nos dieron chalecos y además alquilamos unos lentes acuáticos a 5 soles, muy importantes para ver dentro del mar a las tortugas y no se lastimen nuestros ojos. Para bajar al mar del bote, obviamente necesité ayuda de dos personas: una que estaba en el mar para recibirme por las piernas y otra que estaba en el bote cogiéndome de los brazos. Dentro del mar encontramos a un joven que ofrecía sus servicios para tomar fotos y vídeos a 15 soles por persona. Lo contratamos. Nadé con las tortugas usando mi chaleco y lentes acuáticos por un buen tiempo y me sentí muy feliz de entrar al mar por primera vez en esta nueva condición, ya me entienden… =D Viví una linda experiencia. La gente que nos ofreció el servicio del tour fue muy amable y según me dijeron ya tienen experiencia llevando a gente en silla de ruedas que quiere hacer turismo ahí. Así que, viajeros en silla, los animo a vivir esta aventura, ¡¡¡les aseguro que la pasarán de maravilla!!!
PARTE 2: RUMBO A VICHAYITO
Saliendo del mar, nos enamoramos de los recuerditos
artesanales que vendían allí y compramos unos cuantos para llevarnos a casa. Luego
nos dirigimos a un restaurante cercano y comimos allí. Apenas terminamos contratamos
el servicio de un taxi para ir a la siguiente playa: Vichayito, que está a
unos 15 minutos del Ñuro. El chófer nos cobró 30 soles por los dos.
Siendo las 3:00pm, llegamos exactos para el check in del hospedaje
que habíamos separado: El Refugio de Vichayito, un hotel con vista al mar, que
cuenta con rampas dentro de sus instalaciones, bastante accesible para personas
en silla de ruedas.
Nos instalamos, disfrutamos del paisaje e inmediatamente nos
metimos a la piscina y a nadar.
Finalmente, cenamos dentro del hotel contemplando el mar y a
dormir. A la mañana siguiente nos tocaba estar en la playa.
DÍA 3: UNA MAÑANA EN EL REFUGIO DE VICHAYITO
Al amanecer, nos dirigimos a la playa por la ruta accesible
del hotel, el único detalle es que hay una parte donde hay un pequeño muro que
no deja entrar tan fácilmente a la arena, así que uno de los trabajadores nos echó
la mano y logramos entrar. Hicimos la recomendación en recepción para que
puedan mejorar este acceso hacia la playa, en fin... Amigos, es difícil remar
en la arena si no tienes una silla especial para ello, pero lo único que queda
es hacer puro caballito con la ayuda de alguien xD.
Viajeros en silla, esta vez no me metí al mar, solo lo contemplé
y tomé sol. Fue una linda mañana. La
playa parecía solo nuestra, no había gente!!
En un determinado momento apareció un señor con dos caballos
y qué creen… Contratamos su servicio por el precio de 10 soles y este señor me ayudó a subir a uno de
ellos. Fue genial, aunque tenía miedo de que se mueva y me caiga, pero ahí
estaba quieto el obediente animal, al menos para la foto xD.
Nuestro check out era al mediodía, así que la hora iba
pasando y nos apuramos para alistarnos e irnos, pero antes… entramos a la
piscina, de todas maneras, quería mojarme jaja.
Terminada la mañana, nos alistamos para salir del hotel
rumbo a la ciudad de Piura. Contratamos un servicio de mototaxi, éste lleva la
silla de ruedas amarrada en la parte de atrás. Nos llevó hasta la terminal de
EPPO de Órganos a 15 soles por los dos. Allí, decidimos tomar el bus de EPPO a 18
soles por persona. Pedimos asistencia para que me ayuden a subir y el viaje
duró 3 horas exactamente. Saliendo a la 1:30, llegamos a la ciudad a las 4:30.
DÍA 4: PASEANDO POR LA CIUDAD DE PIURA
Aunque encontramos algunos inconvenientes con las rampas (algunas muy empinadas y otras inexistentes), esto no nos impidió salir a recorrer las calles y jirones como el que está lleno de paragüas coloridas en el jirón Ayacucho, e ir al mercado central donde almorzamos muy rico y compramos algunas cositas para llevar como chifles y dulces piuranos.
DÍA 5: ALMUERZO EN LA TOMASITA Y NOCHE EN LA PEÑA SR. PERÚ
La Tomasita es uno de los restaurantes más recomendados de
Piura, nos juntamos con unos amigos y fuimos para allá. La entrada del lugar no
es accesible. Tiene como 3 gradas, pero las personas de ahí dentro brindan su
ayuda para el ingreso. Puedo dar fe de que la comida que preparan ahí es riquísima!!
Yo pedí un Copus que es la “Pachamanca piurana” y quedé encantada!
Para la noche, queríamos salir a celebrar el cumpleaños de
un amigo y fuimos a Sr. Perú por recomendación de los lugareños ya que es uno de
los más visitados para pasarla bien y bailar con conciertos en vivo.
El lugar está un poco alejado y no cuenta con rampas de
acceso en la entrada, así que te tienen que ayudar en algunas gradas que hay
por ahí. Nada es imposible chicos! La entrada está 20 soles, pero aquí viene lo
bueno para nosotros: ¡personas en silla de ruedas no pagan! No me cobraron la
entrada amigos y disfruté de la noche bailando mucho con Esteban y mis amigos. Para
la hora loca, se aparecieron los personajes de la casa de papel y yo me metí al
centro para bailar con ellos. Hicieron una ronda para bailarme y de pronto cayó
lo que no esperé: la espuma!! Terminé mojada de las rodillas para abajo jaja.
Pero valió la pena. Fue una noche de baile y risas muy divertida.
Recuerden viajeros en silla, como diría @Chellsiehill: “Dance
is dance whether you’re walking or rolling” (“Bailar es bailar, ya sea que
estés caminando o rodando”)
Maleny.














